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jueves, 14 de julio de 2022

¿Es la democracia de Estados Unidos las elecciones en el mundo mundo una mentira?






John Bolton se jacta en televisión de ayudar a planear "golpes de Estado" en otros países

Archivo. El exasesor de Seguridad Nacional de EE. UU., John Bolton, ajusta sus gafas durante una conferencia en la Universidad de Duke en Durham, Carolina del Norte, EE.UU. 17 de febrero de 2020.
Archivo. El exasesor de Seguridad Nacional de EE. UU., John Bolton, ajusta sus gafas durante una conferencia en la Universidad de Duke en Durham, Carolina del Norte, EE.UU. 17 de febrero de 2020. © Jonathan Drake / Reuters

"Como alguien que ha ayudado a planear golpes de Estado, no aquí, pero usted sabe, (en) otros lugares, se necesita mucho trabajo. Y eso no es lo que él (Trump) hizo”, admitió John Bolton, exasesor de Seguridad Nacional del expresidente Donald Trump durante una entrevista con ‘CNN’, cuando intentaba decir que el asalto al Capitolio del año pasado no debe verse como un golpe de Estado. El “halcón”, reconocido militarista republicano, ha sido defensor del intervencionismo de Estados Unidos en el mundo. 

El exasesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, además exembajador ante Naciones Unidas y funcionario en varios gobiernos republicanos, John Bolton, se jactó de ayudar a planear golpes de Estado en otros países y afirmó que el asalto al Capitolio de Washington en enero de 2021 “se quedó corto”.

Como asesor de Donald Trump, Bolton fue el artífice del endurecimiento de las políticas de EE. UU. hacia los gobiernos de Venezuela, Cuba y Nicaragua, a los que denominó como la "troika de la tiranía" por la característica compartida de aferrarse al poder a cualquier precio.

La confesión, en la que reconoce y presume abiertamente su papel en avivar el malestar en países extranjeros, la hizo el martes 12 de julio mientras era entrevistado por la cadena ‘CNN’ para hablar sobre el asalto al Capitolio el año pasado después de la audiencia del Congreso horas antes, en la que los legisladores del panel acusaron al expresidente Donald Trump de incitar a la violencia en un último intento por permanecer en el poder después de perder las elecciones de 2020.

Sin embargo, al hablar con el presentador de 'CNN', Jake Tapper, Bolton sugirió que Trump no era lo suficientemente competente para liderar un “golpe de Estado cuidadosamente planeado”, y agregó de manera espontánea: "Como alguien que ha ayudado a planear golpes de Estado, no aquí, pero usted sabe, (en) otros lugares, se necesita mucho trabajo. Y eso no es lo que él (Trump) hizo".

Inmediatamente Tapper le preguntó a qué intentos (de golpe de Estado) se refería y Bolton respondió que no iba a entrar en detalles, pero acto seguido mencionó la crisis política de Venezuela en 2019, mientras él era asesor y cuando el Gobierno estadounidense reconoció al líder opositor Juan Guaidó como presidente interino.

"Resultó no tener éxito. No es que tuviéramos mucho que ver con eso, pero vi lo que se necesitaba para que una oposición intentara derrocar a un presidente elegido ilegalmente (Nicolás Maduro) y ellos fracasaron", dijo Bolton.

Además, el exfuncionario juzgó "de risa" creer que Trump, es "ni tan siquiera la mitad de competente que la oposición venezolana" para organizar un golpe.

Las intervenciones de Washington en América Latina

Bolton, considerado un "halcón" militarista republicano, confeso anticomunista, intempestivo y hostil, como lo señalan quienes han escrito sobre su vida, ha sido favorable al intervencionismo de Estados Unidos.

Ejerció como asesor de Seguridad Nacional desde 2017 y hasta que en 2019 Trump lo despidió por desacuerdos sobre la política hacia Venezuela, uno de los temas de discrepancias con Trump, quien se quejó en privado de que fue mal asesorado sobre lo fácil que sería sustituir a Maduro.

Desde ese cargo lideró el intento de derrocamiento de Nicolás Maduro y defendió las sanciones económicas tanto para el Gobierno como para la petrolera estatal PDVSA.

En el caso de Cuba, donde Bolton acabó parcialmente con el acercamiento que el expresidente Barack Obama había iniciado en la Isla, restringió viajes y remesas.

Mark Feierstein, director de asuntos hemisféricos en el Consejo de Seguridad Nacional durante la Administración de Barack Obama, le dijo en 2019 a la 'BBC' cuando Bolton salió del Gobierno Trump, que "antes de la llegada de Bolton, la política hacia Cuba era menos dañina para el pueblo cubano" y en la política hacia Venezuela "había más estrategia", señaló.

La historia de las intervenciones marca la trayectoria de Bolton  

En el Gobierno de Ronald Reagan (1981-1989), Bolton fue coordinador de programas y políticas de la Agencia para el Desarrollo Internacional, encargado de diseñar la estrategia sobre los países en vía de desarrollo. Luego, en la década de 1990, fue titular del área de Control de Armas y Asuntos de Seguridad Internacional. Entre 2005 y 2006 en el Gobierno de George Bush hijo fue embajador ante la ONU.

Esta trayectoria, entre otros cargos, que le dio poder político y operativo de derrocar gobiernos, incluye la planeación de intervenciones con todo tipo de armamento y sin límites territoriales, desde la invasión a Irak y Afganistán hasta la ruptura del pacto nuclear con Irán.

Con la llegada de gobiernos demócratas, Bolton siguió influenciando al Partido Republicano. Abogó por ataques preventivos contra Corea del Norte e Irán, dos países con capacidad nuclear. 

"John Bolton, que ha servido en los puestos más altos del Gobierno de EE. UU. incluyendo el de embajador ante la ONU, presumiendo casualmente de haber ayudado a planear golpes en otros países", escribió Dickens Olewe, periodista de la' BBC' en Twitter.

Varios expertos en política exterior han criticado duramente, a lo largo de los años, la historia de intervenciones de Washington en otros países y sus consecuencias para la población civil. 


miércoles, 2 de septiembre de 2020

El catastrófico intervencionismo de Trump, CNN y la OEA en las elecciones de Sudamérica antes y durante la pandemia


ANÁLISIS ESCRITO. América Latina y en especial Sudamérica ha pasado a ser la región del mundo más golpeada por la pandemia, y en ella Trump, CNN y la OEA, le han metido la mano a las elecciones, poniendo gobiernos como el de Macrí en Argentina, Bolsonaro en Brasil, Añez en Bolivia, Piñeras en Chile, Vizcarra en Perú y Guaidó en Venezuela, y sosteniendo a Moreno en Ecuador. Estos gobiernos han sido catastróficos para estos países que tienen problemas sociales, que no están relacionados a la guerra económica, diplomática y de asedio militar que lleva Estados Unidos, como por ejemplo con Cuba, Venezuela o Nicaragua, donde no solo que estos países soportan un criminal bloqueo económico, naval, aéreo sino intentos de asalto militar, como lo ocurrido en Venezuela. Pero la cara más descarada del intervencionismo ha sido el reconocer como presidentes a personas que nunca participaron en una elección como candidatos a presidentes, ni eran vicepresidentes que debían reemplazar a presidentes depuestos, o que renunciaron, sino, que era individuos que hicieron algo nadie a hecho en la historia del mundo, eran miembros del congreso que salieron a la calle y se auto proclamaron presidentes, como Guaidó y Añes, e inmediatamente Estado Unidos y su aliados, que no son la mayoría de los países del mundo, sino tan solo el 25% los reconocieron, despreciando lo que piensan los restantes 150 países del mundo. Pero el intervencionismo no queda solo en eso, los sistemas judiciales, formados por jueces y fiscales fueron adoctrinados y entrenado en Estados Unidos, como en el caso de Diana Salazar de Ecuador, y los jueces y fiscales de Brasil, o Bolivia, donde se llevan adelante persecuciones judiciales a Lula, Evo Morales, o Rafaél Correa para evitar su participación en procesos electorales en estos países. Lo mismo pasa con los altos mandos militares, formados en ese país y ahora no responden a la constitución del países donde permiten un bases militares extranjeras dentro del territorio nacional, en expresa violación a las leyes de Ecuador, y pasa lo mismo en Colombia, pero en Bolivia, además dieron un golpe de estado. Tras todo esto está Trump, Mike Pompeo, CNN y la OEA con Luis Almagro a la cabeza. El intervencionismo de Trump raya en una agresividad tal que no ha desestimado invasiones militares a Venezuela, sea de forma descarada con el despliegue de sus fuerzas o simulada con invasión de mercenarios. Tras todo esto está el llamado sicariato mediático de CNN, que no es un medio de información, es una arna de guerra de los Estados Unidos con la que lleva adelante la llamada guerra mediática, contra los enemigos de USA. Se consideran guerreros del micrófono y las cámaras, que cumplen con el sagrado deber de odiar a los que ellos consideran una amenaza para el gran país, Este juego de ser sicario mediáticos no es nuevo lo llevó adelante Pulitzer y Hertz contra Cuba en la guerra Hispano americana y por supuesto Ronald Reagan en la Segunda Guerra Mundial. CNN encubrió al gobierno de George Bush, es mas, transmitió en vivo la invasión a Irak que se justificó y alentó en la mentira de que Sadam Husein tenía armas nucleares, algo que hasta ahora CNN ni el Pentágono han podido demostrar. El papel de la OEA, el organismo llamado por Fidel Castro, el Ministerio de las Colonias de Estados Unidos, cumple fielmente el papel de intervencionista en la elecciones de Sudamérica. Se presenta como observador de las elecciones en la región pero termina siendo el de sicario diplomático, a las órdenes de Trump. Es así como no ha tenido empacho en respaldar una invasión militar en Venezuela, el bloqueo a Cuba desde 1960, ahora la autoproclamación como presidente de Guaidó o de Añez, y el golpe de estado en Bolivia contra Evo Morales. Este rol que ha desencadenado tragedias nacionales como la interminable guerra civil Colombiana, o la caída de Allende y los asesinatos del Plan Cóndor, que hasta hoy son encubiertos por la OEA, que hasta no puede aclarar su papel en estos crímenes de lesa humanidad, entre los que se debe incluir el asesinato del Che Guevara en Bolivia. En las próximas elecciones de Ecuador y Bolivia, está claro que el papel de CNN y de la OEA, es encubrir los fraudes que ya se perfilan al impedir la participación de Evo Morales y Rafael Correa, a como dé lugar y con cualquier pretexto, pero además ahora alientan a la oposición venezolana a no participar en la elecciones convocadas por Maduro para diciembre. Los gobiernos a los que CNN, la OEA y Trump has dado respaldo como el de Macri en Argentina, Bolsonaro en Brasil, Piñeras en Chile, Viscarra en Perú, Moreno en Ecuador, Uribe y Duque en Colombia han sido catastróficos para estos países, desde antes y durante la pandemia, y es por ellos que ahora Sudamérica el parte del planeta más golpeada por el covid 19. Es que están respaldando corrupción, violencia, maldad, trampa, traición, cobardía, la miseria humana en su mayor expresión como formas de gobierno.

lunes, 9 de marzo de 2020

Por qué Ecuador, Costa Rica, o Panamá, NO necesitan un ejercito


La abolición del ejército!

Emilio Bruce ebjreproduccion@racsa.co.cr | Viernes 04 diciembre, 2015
  

Ha pasado la vida y la proscripción no solo ha traído ahorro al país sino que por encima de cualquier consideración ha traído tranquilidad democrática e institucional a Costa Rica

Sinceramente
¡La abolición del ejército!

Ha pasado la vida y debemos recordar que don José Figueres sancionó la abolición del ejército no solo con su anuencia sino con la imagen suya dándole un martillazo a las almenas del Cuartel Bellavista, aunque ese día solo se estuviera traspasando ese cuartel al Ministerio de Educación.
Ese día no se proscribió el ejército de Costa Rica, se proscribió el Ejército de Liberación Nacional.
Ha pasado la vida y la proscripción no solo ha traído ahorro al país sino que por encima de cualquier consideración ha traído tranquilidad democrática e institucional a Costa Rica. Los cuarteles dejaron de ser actores decisivos en la política nacional.
En 1919 don Christian Rodríguez en su artículo “¿Deben desaparecer los cuarteles?” señalaba: “Ahora que el país está en vías de reorganización y reconstrucción, parece oportuno plantear un problema que ha dado que pensar a muchos hombres en diversos países, y que tal vez Costa Rica sea el primero en solucionar. Nos referimos a la supresión de los cuarteles”.
Cuando en los años 20 en una ceremonia cívica don Ricardo Jiménez Oreamuno transforma el Cuartel Principal de San José en la Escuela Juan Rafael Mora, escribe una página decisiva para Costa Rica. Don Ricardo da el campanazo definitivo para lo que sería la proscripción del ejército y la dedicación de los recursos a la educación.
Había pasado el tiempo de los grandes generales. El ejército había casi desaparecido con la caída del General don Federico Tinoco Granados y la guerra con Panamá en 1921 había mostrado que el ejército de Costa Rica virtualmente no existía. Finalmente la derrota del ejército en la Guerra Civil de 1948 había evidenciado que su existencia había sido nula.
Don Fernando Zamora Castellanos en su obra Militarismo y Estado Constitucional en la página 103 señala: “Existe al respecto (la proscripción del ejército) un primer antecedente en una moción de los diputados Fernando Volio Sancho y Fernando Lara Bustamante quienes propusieron, en junio de 1947 ante el Congreso de la República…”
Según decreto de la Junta Fundadora Nº 37 del 25 de mayo de 1948 la Comisión redactora de la propuesta constitucional quedó integrada. La Comisión le envía a la Junta Presidida por don José Figueres el proyecto de constitución que incluía en su artículo 10 la abolición del ejército propuesto por Fernando Lara Bustamante en su seno, que es igual al actual numeral 12. Desechada esa propuesta de constitución por la Asamblea Constituyente esta se da su propio texto.
Fernando Lara Bustamante habla entonces con todos los diputados de la Constituyente y les vende la idea de incluir en la constitución la abolición del ejército. Los diputados que mocionaron fueron Ricardo Esquivel, Juan Trejos Quirós y Enrique Montiel, y la moción se aprobó de forma unánime y hoy es el artículo 12 de nuestra constitución, casi idéntico al artículo 10 que propusiera Lara Bustamante.
Así se construye un país. Se siguió una corriente de décadas, se aprovecharon todas las buenas ideas, don José Figueres acuerpó, la Constituyente acogió la abolición, y el ejército fue proscrito constitucionalmente al entrar en vigencia la actual Constitución Política de Costa Rica.
Viva Costa Rica. Viva la democracia.
Emilio R. Bruce
Profesor
ebruce@larepublica.net

martes, 10 de diciembre de 2019

El maldito militarismo de los 60 y 70 en América Latina

América Latina ha sufrido numerosos golpes de estado como mecanismo para impedir a los países salirse del patio trasero de los Estados Unidos

Golpes de Estado y dictaduras de derecha e izquierda en América Latina

Durante las décadas de 1960 y 1970 del siglo XX, América Latina vivió un proceso de militarización que utilizó el golpe contra las democracias como forma de tomar el poder e imponer el terrorismo de Estado.
    

martes, 3 de diciembre de 2019

Una apreciacion equivocada de BBC y revela su complicidad con Estados Unidos en la represión en Latinoamérica

BBC PRESENTA UN ANALISIS QUE NO CONSIDERA EL USO DE LAS FUERZAS ARMADAS EN AMERICA LATINA PARA LLEVAR ADELANTE LA LLAMADA GUERRA AL NARCOTRAFICO Y AL TERRORISMO , COMO ANTES FUE LA GUERRA A AL COMUNISMO,    QUE PERMITE A ESTADOS UNIDOS INFESTAR A LAS POLICIA Y EJERCITOS DE SU PATRIO POSTERIOR,  PARA SOSTENER A GOBIERNOS QUE LE PERMITEN HACER DE LAS SUYAS EN ESOS PAISES, COMO LO QUE OCURRE EN LOS GOBIERNOS DEL LLAMADO PROSUR,  QUE SE FORMO LUEGO DE QUE PRACTICAMENTE SE EXTERMINO A UNASUR Y A SU PROYECTO DEL CONSEJO DE DEFENSA SUDAMERICANO.
HOY PARA LOS ECUATORIANOS, PERUANOS, COLOMBIANOS, CHILENOS, BOLIVIANOS, BRASILEÑOS, ARGENTINOS,  NOS ESTA CLARO QUE LAS POLICIAS Y EJERCITOS DE NUESTROS PAISES SON ALIMENTADOS, EQUIPADOS, ENTRENADOS, ASEGURADA SU JUBILACION, SU PASO POR EMBAJADAS, ESTUDIOS EN EL EXTRANJERO, CASINOS, VIVIENDA, ESCUELAS, COLEGIOS, UNIVERSIDADES Y MAS PRIVILEGIOS, CON LA PLATA DE NUESTROS PAISES, Y LA VIDA DE CONSCRIPTOS Y SOLDADOS DE CADA ESTADO, PERO DISPARAN Y MUERDEN  LA MANO QUE LE DA COMER DE SU PUEBLO CUANDO PROTESTA, PORQUE OBEDECEN A AL PENTAGONO, LA CIA, LA DEA, O EL DEPARTAMENTO DE ESTADO, A LOS QUE LES SALE GRATIS  Y HASTA UN BUEN NEGOCIO VENTA DE ARMAS Y EQUIPOS AL  TENER UN EJERCITO DE OCUPACION, CON SANGRE LOCAL  ENTRENAMIENTO Y EQUIPOS GRINGOS, HOY TENEMOS EN NUESTROS PAISES EJERCITOS SIMILARES A LOS EJERCITOS ESPAÑOLES EN LOS TIEMPOS DE LA COLONIA, CON OFICIALES DEL NUESTROS PAISES A LAS ORDENES DE UN IMPERIO EXTRANJERO.





https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-

Protestas en América Latina: cómo los militares volvieron al primer plano de la política en la región

BoliviaDerechos de autor de la imagenAFP
Image captionLa presidenta interina de Bolivia junto con el nuevo comandante en jefe de las FF.AA. del país sudamericano.
"No hay nada peor que una imagen brillante de un concepto borroso", afirmaba el gran fotógrafo estadounidense Ansel Adams.
Y en las últimas semanas aparecieron, con poca distancia unas de las otras, varias imágenes con una misma escena: distintos presidentes sudamericanos rodeados de mandos de las Fuerzas Armadas, mientras sus respectivos países atravesaban graves crisis políticas, sociales e institucionales.
La primera de estas imágenes se dio en Perú el 1 de octubre.
Pocas horas después de que el Congreso peruano suspendiera al presidente Martín Vizcarra por "incapacidad temporal", el mandatario publicaba esta foto en su cuenta oficial de Twitter.
El día anterior Vizcarra había decretado la disolución "constitucional" del Congreso y la foto ratificaba el "pleno respaldo al orden constitucional y al presidente" que le habían expresado los organismos militares y policiales.
Martín Vizcarra, presidente de Perú, reunido con los altos mandos de las Fuerzas Armadas de su país.Derechos de autor de la imagenANADOLU AGENCY
Image captionVizcarra, sentado en el sillón presidencial, rodeado de los altos mandos de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional de Perú.
Una semana después, se repetía una escena similar en Ecuador.
En medio de las crecientes protestas contra la decisión del gobierno de eliminar los subsidios a los combustibles, el presidente Lenín Moreno anunciaba en un mensaje televisivo el traslado de la sede del gobierno de Quito a Guayaquil.
La decisión se sumaba al estado de excepción que el presidente había declarado pocos días antes en todo el país.
Pero lo que llamaba en particular la atención era cómo Moreno había decidido comunicar su iniciativa.
Lenín Moreno junto al mando militar.Derechos de autor de la imagenSECRETARIA GENERAL DE COMUNICACIÓN
Image captionAdemás del vicepresidente, Otto Sonnenholzner, y el ministro de Defensa, Raúl Oswaldo Jarrín, el presidente ecuatoriano estaba rodeado por los mandos militares del país, en uniforme y de camuflaje.
Pocos días después, otro país sudamericano, otra crisis y otra secuencia parecida.
El presidente chileno, Sebastián Piñera, aparecía por la tele acompañado por el general del ejército Javier Iturriaga -en uniforme de camuflaje-, a quien dos días antes había designado como jefe de la defensa nacional en Santiago.
Piñera estableció el estado de emergencia en varias zonas del país, entre ellas Santiago. Era la primera vez que pasaba en la capital, desde que volvió la democracia tras el régimen de Augusto Pinochet.
"Estamos en guerra contra un enemigo poderoso", afirmaba Piñera, refiriéndose a los violentos enfrentamientos que se habían generado durante las protestas sociales que atravesaba Chile desde hacía varios días.
Y en Bolivia, el 12 de noviembre, otra foto emblemática, publicada en la cuenta de Twitter del político boliviano Oscar Ortiz Antelo.
Ésta.
Que muestra unos militares imponiendo la banda presidencial a la mandataria interina Jeanine Áñez.
Solo habían pasado 48 horas desde que el comandante de las Fuerzas Armadas anterior, Williams Kaliman, "sugería" públicamente a Evo Morales que abandonara el cargo para "pacificar" el país.
Entonces ¿entrañan esta serie de "imágenes brillantes" algún "concepto borroso"?
"Creo que se pueden interpretar de dos maneras, una negativa y la otra positiva", le explica a BBC Mundo Francisco Sánchez López, director del Instituto de Iberoamérica de la Universidad de Salamanca (España).
"Si las interpretamos negativamente, se podría decir que el poder civil está supeditado al poder militar y que los presidentes necesitan el apoyo de los militares para poder mantenerse en el gobierno", sobre todo cuando ese poder es cuestionado por el Congreso, como en el caso de Perú, o por las protestas sociales, como ocurre en los otros países.
"Pero también puede tener una interpretación positiva", sigue Sánchez, "según la cual el presidente está mostrando que las Fuerzas Armadas están bajo control civil, sobre todo a la luz de los temores que siempre se han tenido en América Latina a las posibilidades de golpe de Estado".
Un militar lanza un cartucho de gas lacrimógenoDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLos gobiernos de Ecuador, Chile y Bolivia han utilizado con frecuencia las Fuerzas Armadas para intentar controlar las protestas de las últimas semanas.
Si bien cada país se está enfrentando a una crisis distinta y con rasgos propios, según Rut Diamint, investigadora principal de Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) de Argentina, hay un elemento en común en todas ellas.
"Se trata de gobiernos débiles con partidos políticos muy volátiles que, frente a una situación de crisis, no saben cómo resolverla y recurren a las Fuerzas Armadas, que en muchos casos son la única institución que tiene cierta organización y que cuenta -salvo excepciones concretas- con el apoyo de la ciudadanía".

Escasa confianza en las instituciones políticas

Según el informe de Latinobarómetro 2018, un estudio realizado anualmente en 18 países latinoamericanos, la confianza en los partidos políticos (13%) y en los gobiernos (22%) está en sus mínimos en toda la región.
"El desencanto con la política ha llevado a la fragmentación de los partidos, a la crisis de representación y a la elección de líderes populistas", afirma el informe. "Estos datos dan cuenta de las crisis en la que se encuentran los sistemas políticos de la región, donde nadie es campeón".
Un chico es agarrado por la policía antidisturbios.Derechos de autor de la imagenREUTERS
Image captionEn todos los países donde hubo protestas en las últimas semanas, se produjeron centenares de detenciones.
"Unos partidos volátiles y unos congresos que no tienen capacidad de tomar decisiones, que en algunos casos son definidos incluso como "escribanías" porque ratifican lo que dicen los presidentes, no son en realidad autónomos en la producción de legislación o de legitimidad", analiza Diamint.
"Todo eso conforma una debilidad institucional muy fuerte que hace que estas democracias no hayan tenido la consolidación que en algún momento se pensó que tenían", añade.
Por el contrario, las instituciones mejor valoradas según el Latinobarómetro 2018 son la Iglesia católica(63%) - con la excepción de Chile, donde los recientes escándalos de pedofilia mermaron su credibilidad-, las Fuerzas Armadas (44%) y la policía (35%).
El país que más confía en sus FF.AA. es Uruguay, con un 62% de aprobación, seguido por Ecuador (61%), Brasil (58%), Colombia (56%) y Chile (53%). El 44% de los ciudadanos de Perú también confían en sus militares, mientras que la menor confianza en las Fuerzas Armadas se registra en Venezuela (19%).
"Es normal que, frente a gobiernos que fallan en proveer los beneficios de la democracia y que a veces están vinculados a un empobrecimiento de la población o a actos graves de corrupción, las Fuerzas Armadas -aunque no en todos los países- levanten su consideración frente a la sociedad", labrándose un papel de autoridad moral, analiza Diamint.

Nuevo militarismo: "politización" de los militares...

Pero esta investigadora apunta a un fenómeno nuevo que se ha consolidado en los últimos años.
Ya a finales de 2018, en su ensayo "¿Quién custodia a los custodios?", Diamint aseguraba que, "si bien los golpes de Estado del pasado parecían desterrados", en el continente han ido emergiendo nuevas formas de poder militar.
Pero, ¿en qué manera las FF.AA. aumentaron su injerencia en la política?
Manifestantes y militar en ChileDerechos de autor de la imagenNURPHOTO
Image captionManifestantes chilenos exponen un cartel delante de un militar, durante las protestas contra el gobierno del presidente Sebastián Pinera.
"A través de la "politización" y de la "policialización" de los militares", aclara Diamint, que acuñó el término de "nuevo militarismo" para definir este fenómeno.
"En el pasado los militares daban golpes de Estado para tomar el poder con sectores que en general no llegaban a ganar las elecciones", le aclara Diamint a BBC Mundo.
"Ahora, en cambio, las Fuerzas Armadas ya no son aliadas de los perdedores, sino que son convocadas por los triunfadores de las compulsas electorales, quienes las utilizan para sus propios proyectos. En el caso de Brasil, por ejemplo, la participación de militares en el gabinete presidencial es impresionante".
Por su parte, "los militares terminan teniendo una relación directa con la toma de decisión y no cargan con las consecuencias de mal gobierno".
Sin embargo, las formas que asume esta relación varían según el país.
Diamint afirma, por ejemplo, que Hugo Chávez convirtió a las Fuerzas Armadas venezolanas en el instrumento de "mediación y apoyo político para la ejecución del proyecto bolivariano".
"Chávez empoderó a los militares y gobernó bajo la ficción de una alianza entre el líder, el pueblo y el ejército".
En otros procesos, en cambio, los militares se instalan como ejecutores de las políticas sociales, dominan la inteligencia estatal o se aseguran concesiones económicas.
Sebastián PiñeraDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionSebastián Piñera destinó el 7,1% del gasto del gobierno a las Fuerzas Armadas en 2018.
Es lo que muchos analistas coinciden en afirmar que ocurrió en Bolivia, durante los mandatos de Morales, y en Ecuador, donde Lenín Moreno nombró como ministro de Defensa a un ex-general -luego de 12 años de que este cargo fuese ocupado por civiles-, aumentó las asignaciones presupuestarias para las Fuerzas Armadas y reforzó la participación del Ministerio de Defensa en tareas de policía, inteligencia y gestión de riesgos.
Y justamente el gasto militar y la autonomía con el que se emplea son otros puntos decisivos para entender la actual relación de los militares con los gobiernos sudamericanos.
En 2018, el gobierno chileno destinó a las FF.AA. el 7,1% de su gasto anual, Ecuador el 6,4%, Perú el 5,5%, Bolivia el 3,9% y Colombia hasta el 11,6%, según datos del Banco Mundial.
Estas partidas son inferiores a las de salud o educación, pero superiores a lo que gastan para su defensa el gobierno de México (2,1%) o el de países europeos como España (3%), Alemania (2,8%) o Italia (2,7%).
Una de las consecuencias directas de la politización de las Fuerzas Armadas es, según Sonia Alda Mejías, experta en Seguridad y Defensa en América Latina del Real Instituto Elcano, la militarización de la democracia.
"Los gobiernos civiles, en democracia, tienen que garantizar el diálogo social", asevera Alda Mejías.
En cambio, los gobierno de Chile, de Ecuador o de Bolivia "están demostrando que en absoluto lo ejercen, sino que, en situaciones de inestabilidad, necesitan de la ayuda de los militares".
Además, lanzan el mensaje de que "cuando uno tiene el apoyo de las fuerzas armadas tiene asegurado el lugar que está ocupando". En este sentido los militares ejercen un "papel tutelar" de los gobiernos.

...y "policialización" de las Fuerzas Armadas

El otro elemento novedoso del "nuevo militarismo" sudamericano es la "policialización" de los militares.
Manifestantes en Chile con parches en los ojosDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLa organización Amnistía Internacional acusa al gobierno chileno de lastimar deliberadamente a los manifestantes.
Esto quiere decir que "las fuerzas policiales, que de alguna manera están sobrepasadas, son corruptas o son asociadas al crimen organizado, no pueden resolver la situación de inseguridad", explica Diamint, y entonces los gobiernos recurren a las Fuerzas Armadas para hacer seguridad pública.
"Pero los militares no están preparados para esta labor", cuestiona Alda Mejías. "Son fuerzas distintas, con doctrina, formación, equipamiento distintos, entrenadas para derrotar mediante la fuerza máxima a otro ejército. Cuando en cambio son empleadas para reprimir a la ciudadanía, ¡son como un elefante en una cacharrería!"
"No están preparadas para imponer la ley, sino para aniquilar a un enemigo", coincide Diamint. "El uso de la fuerza es mucho mayor y, por lo tanto, terminan generando abusos contra los derechos humanos".
En Ecuador, después de varios días de protestas, Moreno decretó el estado de excepción y sacó a las calles las Fuerzas Armadas. Finalmente, el gobierno y los grupos indígenas y opositores llegaron a un acuerdo, pero el saldo de los 12 días de protestas fue de 10 muertos y más de 1.000 heridos.
Por otro lado, según la Fiscalía de Chile, al menos 23 personas han muerto desde que comenzaron las movilizaciones.
Tanque en las calles de BogotáDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionUn tanque militar patrulla las calles de Bogotá, en Colombia, cerca del lugar donde fue herido el joven Dilan Cruz, quien finalmente falleció.
Cinco murieron a manos de agentes del Estado durante el estado de emergencia impuesto por el gobierno en los primeros días de la crisis y otras dos fallecieron mientras estaban detenidas en una comisaría.
Además, según el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) del país, al menos 2.300 personas han resultado lesionadas por el uso de la fuerza de policías en las marchas, y 220 de ellas tienen un trauma ocular severo.
Pero esto no impidió al presidente Piñera anunciar recientemente algunos proyectos de ley para disponer de las Fuerzas Armadas sin necesidad de decretar el estado de emergencia.
En Colombia, tras el paro general y las masivas protestas , el presidente Iván Duque decretó el toque de queda en Bogotá y ordenó el despliegue del ejército en la capital.
Y en Bolivia, una de las primeras medidas de Áñez como presidenta interina fue la de emitir un paquete de decretos que liberan de toda responsabilidad de sus actos a las Fuerzas Armadas involucradas en la represión de las protestas que encienden al país desde antes de la renuncia de Morales.

Una mirada a las fotos del pasado

Otra importante fotógrafa estadounidense, Sally Mann, suele afirmar que "las fotografías abren puertas al pasado, pero también permiten echar un vistazo al futuro".
Y cuando se habla de imágenes de militares en Sudamérica, sin embargo, es inevitable que vuelvan a la memoria otras fotos, en blanco y negro, que también fueron actos decisivos.
Videla jura como presidente de ArgentinaDerechos de autor de la imagenAFP
Image captionEl general Jorge Rafael Videla jura como presidente de la Argentina, luego del golpe de estado militar del 24 de marzo de 1976. A la izquierda está el almirante Eduardo Emilio Massera y a la derecha el brigadier Orlando Ramon Agosti.
Como la de Augusto Pinochet presidiendo una reunión de la Junta Militar en septiembre de 1973, pocos días después del golpe de Estado contra quien le había nombrado jefe del Ejército.
O como la que muestra al general Jorge Rafael Videla mientras jura como presidente de Argentina acompañado por el almirante Emilio Massera y el brigada Orlando Agosti, miembros de la Junta Militar que derrocó a Isabel Perón con un golpe de Estado en marzo de 1976.
Pero, ¿hay alguna posibilidad de que estos acontecimientos se repitan?
Todos los expertos consultados descartan rotundamente que los militares puedan o quieran realizar actualmente un golpe de Estado.
Los profundos cambios en las sociedades, su proceso de democratización, el aumento de una clase media más amplia y formada, además de un escenario internacional distinto, son los factores esgrimidos para descartar, al menos a corto término, esta posibilidad.
La principal diferencia entre esas fotos de los 70 y las de hoy, resume Amint, es que ahora los militares "están sentados o parados detrás de presidentes electos, mientras que antes eran ellos los que derrotaban al presidente electo. O sea, ahora son socios de la democracia, mientras que antes eran los que la quebraban".

Cómo del poder de CNN puede derrocar gobiernos en América Latina

En el sigo XIX Pultitzer el dueño del periódico más leído en Estados Unidos en ese momento, impulsó a Estados Unidos a invadir Cuba, mediant...