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domingo, 4 de abril de 2021

Cómo la crisis sanitaria de Ecuador afecta a Lasso y Arauz en las elecciones?


 Cuando sólo faltan 7 días para votar en la segunda vuelta de las elecciones de Ecuador, entre los candidatos Guillermo Lasso, de la derecha radical neoliberal, que ha gobernado los últimos 4 años en Ecuador, bajo el gobierno de Donald Trump, y su títere en Ecuador, Lenin Moreno, el presidente que usó al partido de Rafael Correa, Alianza País, y a los asambleístas de este partido, que fueron la mayoría en la Asamblea Nacional, un total de 75 de 136, de los cuales 50 traicionaron a Rafael Correa y al vicepresidente electo en el 2017, Jorge Glas, a quien hasta ahora lo tienen preso y formaron parte del traumático gobierno de Moreno.




Lenin Moreno, el ex vicepresidente de Rafael Correa por 6 años y 4 años mas  su delegado ante la ONU, hasta el día antes de postularse a candidato a presidente.  Moreno pudo ganar las elecciones usando la imagen y los logros del gobierno de su predecesor,  así pues durante 10 años fue un conspirador a sueldo, que cedió dos bases militares, a Mike Pompeo, el jefe del Departamento de Estado de USA, quien mediante el embajador Michael Kilpatrick, controló al ejercito, usando al general Oswaldo Jarrín como ministro de Defensa, un ex instructor de Ministros de Defensa, del Departamento de Estado, a la policía, usando a María Paula Romo, como Ministra de Gobierno, y controlando la agenda de Moreno mediante Juan Sebastián Roldán, su secretario particular, ambos del partido Ruptura 25, de la Universidad San Francisco de Quito, la universidad que acoge como profesores de preferencia a los Phd graduados en USA. Además Pompeo logró que Moreno entregara al Julian Assange, el perseguido político por el gobierno americano, màs famoso, que se refugió en la Embajada de Ecuador, en Londres






Al día siguiente de posesionarse como presidente, adoptó el plan de gobierno de su rival  en las elecciones Guillermo Lasso y del FMI,  de inmediato se reunió con los banqueros, que pasaron a ser los dueños de la economía nacional durante estos 4 años, ganando como nunca, tanto así, que Lasso ganó en el gobierno de Moreno, con cifras que iban en aumento, a pesar de la crisis deflacionaria. Ya tubo sus enormes ganancias, luego del feriado bancario de 1999, en que fue superministro de Economía de Jamil Mahuad, con utilidades por 30 millones de dólares, según la Superintendencia de Compañías de Panamá, donde tiene 49 empresas off Shore para lavar dinero, mientras tres millones de ecuatorianos emigraban por la pobreza.  Luego, en el gobierno del coronel Lucio Gutierrez, como embajador comercial itinerante, el gobierno Gutiérrez, ademas de sus viajes,  le pagó los pagarés que compró a precios de gallina enferma, a los desesperados ecuatorianos, que perdieron sus ahorros en los bancos quebrados. 

Los gobiernos  en que participó y se benefició Guillermo Lasso fueron depuestos mediante levantamientos populares, en el 2000 y en el 2005.

  En la pandemia ganó mas que en los años precedentes, 6 millones de dólares en 2020,  según el SRI, mientras los ecuatorianos morían por miles y millones perdían su forma de subsistencia, tragedia que la vivimos hasta ahora y la vanos a describir a continuación.

La pandemia en Ecuador tiene como particularidad la espectacular llegada a Guayaquil, la cuarentena




desde el 16 de marzo del 2020, el distanciamiento social que lleva un año, la crisis de movilidad, que descalabró la economía, el problema de las aglomeraciones que fue inevitable, pues el desempleo. que venía desde el 2017, en que asumió Moreno,  se complicó con las medidas económicas del 2019, que llevaron a una protesta nacional, encabezada por Jaime Vargas y Leonidas Iza, dirigentes de la CONAIE, la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador.

La crisis ya obligaba  a los mas pobres, empobrecidos y endeudados antes de la pandemia a salir a la calle a buscar mediante el comercio informal el sustento diario, pero con la pandemia esto es incontenible al igual que la emigración del país, y a ser parte de las caravanas desde Honduras a USA, como lo que vimos la semana, pasada cuando dos niñas de 3 y 5 años fueron arrojadas por personas que le ayudaron a superar el Muro de Trump entre México y Nuevo México.


La pandemia luego multiplicó las víctimas en Quito, cuando vinieron las lluvias y el clima frío, afectando sobre todo a las personas que tenían enfermedades previas, como tratamientos de cáncer, diabetes,  hipertensión, que se volvieron la patologías más comunes en la población de Ecuador, sobre todo en las personas de más 40 años, debidos a décadas de grandes cambios en la movilización humana, cada día más motorizada, y los grandes cambios en la dieta con comidas y bebidas rápidas, o preparadas, hipercalóricas e hipergrasas.

A estos problemas físicos y corporales, se les sumó el problema del uso del espacio físico, pues en Guayaquil y la Costa, el crecimiento de los barrios miseria, producto de invasiones, que se detuvo en algo durante el gobierno de Correa, retornaron,  como barrios con casas de madera  y hojalata, sin agua, canalización, recolección de basura, con hacinamiento, como focos de violencia,  que  reúnen a mas gente en espacios pequeños, durante las lluvias, facilitando  la propagación. 

 En tanto en Quito, la ciudad se llenó por décadas de aire contaminado por los gases de los autos, las fábricas y las cocinas o quemadores de combustión, que a 2850 metros sobre el nivel del mar, donde hay menos concentración de oxigeno, sumado el frío y la humedad por las lluvias frecuentes, en ciertos meses, facilitaron las complicaciones respiratorias.  La capital tiene el 40 por ciento de parque automotriz del país, los autos son más importantes que las personas, la mayor vitrina de la vanidad y estatus social en esta ciudad.  Esta superabundancia de vehículos a su vez se traducen  en sedentarismo, debilidad física por la inactividad locomotora, y baja capacidad cardio-respiratoria, lo que ha multiplicado la susceptibilidad al virus.

La cuarentena y el distanciamiento social, fueron posibles porque fue una medida sanitaria recomendada por la Organización Mundial de la Salud y los medios de comunicación globales, como la Internet, la televisión satelital, los medios locales y la comunicación por celular, que fueron los mecanismo que permitieron la educación, el trabajo en casa, hasta las compras y ventas a domicilio. 

La pandemia desencadenó una revolución en la conducta social, en las comunicaciones, en la fabricación de vacunas, así como el uso de pruebas y exámenes para reconocer enfermedades, detectar lo que significan en realidad las enfermedades previas, la construcción de viviendas, la ocupación y uso de la casa, el barrio y el transporte.  Pero además reconsideró la vida familiar, el trato humano, la violencia intrafamiliar y la violencia social, que son la nueva pandemia, junto al alcoholismo, drogas e insensibilidad ante el dolor, la pobreza, el sufrimiento, e incluso la muerte por lo frecuente que son.

La pandemia nos hizo comprender la importancia del presidente, del orden social o lo que llamamos política, pues Trump en Estados Unidos, llegó a multiplicar las víctimas con su estupidez,  a asaltar el Capitolio, para intentar por primera vez en 250 años de historia de USA un golpe de Estado, como lo hizo en Bolivia,  Bolsonaro en Brasil  lleva al país a una catástrofe sanitaria y ambiental sin paralelo en el mundo , Añez en Bolivia,  dio un golpe de estado, o Moreno en Ecuador, que repartió a cambio de favores políticos los hospitales, patrocinó la corrupción en las compras públicas antes y durante la pandemia,  ponen en alto relieve la estupidez humana, la ignorancia de los presidentes, la corrupción en los gobiernos y la catástrofe que sigue a sus imprudentes decisiones. 



 La pandemia nos mostró la crisis del poder que se ha traducido en la derrota electoral de Trump, la posible derrota de Guillermo Lasso, el candidato de Moreno y la Embajada Americana, en las elecciones de Ecuador, con el triunfo de Andrés Araúz, la detención de Janine Añez en Bolivia, la cada vez más posible destitución de Jair Bollonado, o el posible triunfo de Verónica Mendoza, tras el fracaso de numerosos presidentes en Perú, que duraron sólo días en el gobierno, en medio de la peor mortandad que se recuerde en ese vecino país.




La pandemia nos mostró que la medicina occidental o científica, no era lo que creíamos, que los hospitales en lugar de salvar vidas podían complicar la salud de los que a él llegaban, que los conocimientos sobre los virus eran insuficientes, que los  conocimientos al respecto eran casi nulos, que los recursos tecnológicos eran más importantes que nada, que se despreciaba el clima y la altura como recursos terapéuticos, a pesar de que era evidente que el frío, la humedad y la altura eran factores de suma importancia, despreciando la posibilidad de hacer hospitales de campaña en lugares con clima seco, cálido, aire menos contaminado, con  menor altura, donde los virus tuvieran menos facilidades y los pacientes hagan menos esfuerzo cardio-repiratorio. En Ecuador, los lugares ideales eran el Valle de Chota Guallabamba o la Toma en la  Sierra, o  Tonsura,  Atacames,  Same, Tonchigue, Galera,  en la Costa, donde la corriente de Humboldt no enfría mucho y donde sólo hay 60 días de lluvia al año, se respira aire marino lleno de oxigeno, con mucha mas presión atmosférica que en Quito  o la Sierra, con menos frío y humedad que Guayas y Manabí.


A diferencia de China que rápidamente construyó hospitales sólo para pacientes de covid, en Ecuador se adecuó los hospitales existentes, y estos se volvieron altamente peligrosos, pues el personal de limpieza, de enfermería, de laboratorio, y médico, pasaba de salas con pacientes contaminados, a las de pacientes no contaminados, que al estar bajo tratamiento por problemas de salud  previos se complicaban.  Incluso el personal que hacía las pruebas en calles, carreteras o casas se convirtió en vector.

Fue necesario el descubrimiento en Italia de que el civid mataba por coagulación vascular diseminada para empezar a usar anticoagulantes, esto nos permitió recordar que la gripe española en 1917 popularizó el uso de la aspirina, que fue el medicamento que alivió las fiebres y casualmente. sin saberlo entonces, ayudó a evitar la coagulación vascular, que al parecer era como también mataba aquel coronavirus.


El descubrimiento de que el  covid mataba por una reacción alérgica, llamada tormenta de citoquinas, como la que produce una picadura de abeja, produciendo edema pulmonar y colapso de glotis, nos llevó al uso de los corticoides, como la prednisona o la hidrocortisona.




El uso primero de la sangre total y luego del plasma de pacientes curados, llevó a los anticuerpos sintéticos mediante clonación, llamados anticuerpos monoclonales.

El uso de unidades de cuidados intensivos y respiradores, pasó primero por el error de usar concentraciones altas de oxigeno, como las que se usan en anestesia, esto quemaba los pulmones, por lo que en Brasil se descubrió que usando menor concentración de oxigeno y la entubación pulmonar en lugar de la endotraqueal y poniendo a los pacientes de lado o boca abajo se conseguía mejores resultados. Pero el abastecimiento de oxigeno se volvió un problema.

Luego se comenzó a usar los retrovirales, pero el remdesivir usado en el ébola, no tenía los resultados esperados, sólo reducía el tiempo de tratamiento, pero es demasiado caro, así que Rusia inventó el avifir, un retroviral muy barato, que tiene mucho más éxito, pero el monopolio de los laboratorios occidentales lo desprecian, para evitar la invasión rusa a su mercado de medicamentos.

Finalmente las posibilidades de conseguir y usar estos recursos terapéuticos se volvió difícil, al igual que el uso plantas medicinales como el tabaco, que libró a los indígenas de la Amazonía de la gripe española. o  de una piperácea de los Andes, así como otras plantas fueron despreciadas, pues no existe derecho de patente para el uso de plantas medicinales, y no es un buen negocio, como los fármacos o las vacunas.

Las vacunas son ahora la panacea,  estamos en medio de una disputa mundial y nacional por ellas, aunque 160 entre empresas y países empezaron en esta carrera, al momento sólo  3 vacunas de USA, Pfizer,  con un problema, de que necesita -60 grados Celsius en su cadena de frío, o Moderna, Johnson & Johnson,  una de Rusia, Sputnik V, de  China, Sinovac, y de Inglaterra, Oxford AstraZeneca, que no requieren frío extremo para su conservación, mientras Cuba, que tiene un prestigio en producir vacunas, se apresta a sacar la suya, e incluso a usarla para activar el ya popular turismo de salud a la isla y Brasil, que está desesperado por la mortalidad y el contagio, también se apura en hacer la suya.

El problema está en la eficacia,  las mutaciones del virus, que poco a poco parecen ir creando dificultades a las vacunas, estas mutaciones tienen como origen inicial países desarrollados como Estados Unidos con las variantes de New York, o Londres, pero lo que se teme mas, son las variantes de Brasil, Sudáfrica, Perú, y si no es posible llegar a los país de población  pobre como India, Africa, o América Latina,  estos países pueden ser el origen de nuevas cepas que tengan super-resistencia, lo que significa una nueva pandemia, nuevas cuarentenas, distanciamiento, crisis global en todo, como la que estamos viviendo.  La vacunación se ha convertido en una carrera de velocidad contra las variantes, que depende de que el 70% del los humanos estén vacunados. es decir al menos 4.5 mil millones de personas antes de fin de año.

Para los candidatos Lasso o Arauz, la velocidad con la que logren vacunar al 70% de la población es lo que puede significar estabilidad en su gobierno, si esto no es posible y demoran respecto a lo que pasa en países vecinos, será casi la partida de defunción de su mandato, o una incontrolable inestabilidad.


jueves, 26 de marzo de 2020

Lo malo y lo bueno de los pacientes asintomáticos. del coronavirus

Los pacientes asintomáticos, son personas que adquieren inmunidad, sin tener que pasar por la enfermedad y pasan a ser transmisores en las dos semanas que portan el mal pero en una barrera que evita que el virus se multiplique en su cuerpo después de esas dos semanas. Esto plantea la necesidad de conocer cual es el factor que hace a los pacientes portadores sin perjuicio propio del virus, y como el virus les ayuda a multiplicar su capacidades de autodefensa o memoria inmunológica.

 Las vacunas tiene el mismo trabajo que los virus débiles o que llegan a las personas sanas y jóvenes, de crear inmunidad, la diferencia entre las vacunas con el portador sano es que las vacunas son virus debilitados, y los portadores asintomáticos son personas fortalecidas.


Coronavirus: el preocupante papel de los pacientes asintomáticos en la propagación del virus causante de la covid-19



personasDerechos de autor de la imagenGETTY
Image captionLos expertos recomiendan que aunque no sientan síntomas, las personas deben incluir medidas de precaución para evitar la propagación del virus.

Las medidas para combatir el coronavirus son cada vez más estrictas. Las autoridades de Nueva York, por ejemplo, enviaron un mensaje contundente a sus habitantes: "Todos deben comportarse como si ya hubieran estado expuestos al coronavirus".
Esa advertencia está respaldada por una nueva evidencia científica, que surge de analizar cómo se propagó el virus en China, el país donde surgió la pandemia y que hasta este miércoles registraba más de 3.200 muertes.
Esta nueva investigación muestra que dos de cada tres contagios del nuevo coronavirus han sido causados por personas a quienes no se les había diagnosticado el virus o no presentaron síntomas.
"La explosión de casos de covid-19 en China fue impulsada en gran parte por personas con síntomas leves, limitados o sin síntomas, que no fueron detectadas", dijo en un comunicado Jeffrey Shaman, profesor de ciencias de salud ambiental en la Universidad de Columbia y coautor de la investigación.
"Los casos no detectados pueden exponer a una porción mucho mayor de la población al virus", sostiene Shaman.
Eso quiere decir que las personas contagiadas que se sienten sanas o con síntomas muy leves están esparciendo el virus sin darse cuenta.


mercadoDerechos de autor de la imagenGETTY
Image captionMuchas personas transmiten el virus sin darse cuenta.

Transmisiones sigilosas

Los hallazgos de Shaman significan que el número real de contagiados alrededor del mundo es mucho mayor que el que muestran las cifras oficiales, porque mucha gente no es consciente que tiene el virus y lo transmite sin saberlo.
Shaman llama a este fenómeno "transmisiones sigilosas" y sostiene que representan un gran desafío para la contención de este brote".
La investigación muestra que en las primeras etapas de la epidemia en China, por cada caso confirmado había al menos seis personas infectadas pero sin diagnosticar.
"Si tenemos 3.500 casos confirmados en Estados Unidos, es posible que en realidad sean 35.000", dijo Shaman, citado por The New York Times el 16 de marzo.
A nivel global, si al 18 de marzo había más de 200.000 casos confirmados en más de 150 países, en realidad más de 1 millón de personas podrían estar infectadas, según dijo Shaman en una rueda de prensa citada por The Washington Post.


mujerDerechos de autor de la imagenGETTY
Image captionLos expertos advierten que el número personas infectadas con coronavirus es mucho mayor del que muestran las cifras oficiales.

¿Qué se puede hacer?

La investigación también muestra que los esfuerzos del gobierno y la toma de conciencia por parte de los ciudadanos redujeron la tasa de contagio en China.
Después de que impusieran las restricciones de viaje y otras medidas de control, el virus comenzó a esparcirse más lentamente.
"La mayor conciencia sobre el brote, el mayor uso de medidas de protección personal y la restricción de viajes han ayudado a reducir la fuerza de la infección", dice Shaman.
El estudio advierte que para poder controlar la propagación se necesita "un aumento radical en la identificación y aislamiento de los infectados que aún no se han documentado".
Mientras tanto, los expertos en epidemiología recomiendan el "distanciamiento social", incluso entre personas que no tienen síntomas, como una práctica efectiva para evitar la propagación del virus.


gelDerechos de autor de la imagenGETTY
Image captionMantener las manos limpias es clave para evitar la propagación del virus.

El distanciamiento social incluye comportamientos como trabajar desde casa, salir solo a lugares necesarios como supermercados, evitar las multitudes y evitar el transporte público en horas punta.
La Organización Mundial de la Salud, por su parte, recomienda prácticas como:
  • Lavarse las manos con jabón frecuentemente
  • Mantener una distancia de al menos un metro con alguien que esté tosiendo o estornudando
  • Evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca
  • Cubrirse con el codo o un pañuelo cuando tosas o estornudes
  • Buscar ayuda médica si tienes fiebre, tos o dificultad para respirar


Fuente: Universidad Johns Hopkins (Baltimore, EE.UU.), autoridades locales
Última actualización 26 de marzo de 2020 18:00 GMT.

Coronavirus: 3 científicos latinoamericanos que están a la vanguardia de la lucha contra covid-19 (y los retos que enfrentan)



Marina Escalera-Zamudio, Javier Jaimes e Irene BoschDerechos de autor de la imagenMARINA ESCALERA, JAVIER JAIMES, IRENE BOSCH
Image captionMarina Escalera-Zamudio, Javier Jaimes e Irene Bosch son tres científicos que estudian el coronavirus.

El segundo fin de semana de 2020, el científico Javier Jaimes notó algo extraño en su correo electrónico: “Estaba enloquecido”.
“El viernes en la noche, empecé a recibir correos de mi jefe, de mis compañeros del laboratorio, en los que se hablaba de un nuevo virus. Empezamos a cruzar información, a hacer lineamientos genéticos".
"El lunes 13 de enero, conversamos con un colaborador en Francia y decidimos que debíamos meternos inmediatamente con este virus”, le cuenta a BBC Mundo el virólogo de la Universidad Cornell desde Nueva York.
Así comenzó su carrera frenética por entender el coronavirus que causa la enfermedad covid-19 y que está dejando miles de infectados y muertos en diferentes partes del mundo.
“Fue como una cadena de explosiones tremenda. Durante las primeras dos, tres semanas, trabajamos sin descanso. No dormíamos más de dos o tres horas al día y eso, obviamente, le pasó la cuenta a nuestros sistemas inmunes.
"Algunos nos enfermamos. Me dio influenza, me ausenté cuatro días. Después regresé y me dio neumonía. Es que era muy interesante, increíble, pero al mismo tiempo muy preocupante ver la velocidad con la que se estaba propagando”.
La carrera de Jaimes y de sus colegas es la misma que han estado corriendo cientos de científicos, de diferentes disciplinas, en todo el mundo para entender cómo algo tan pequeño, casi invisible, ha puesto al mundo en jaque.

Javier Jaimes, Colombia



Javier JaimesDerechos de autor de la imagenJAVIER JAIMES
Image captionDespués de hacer un curso de virología en 2001, en Colombia, Jaimes se “enamoró” del universo de los virus.

Jaimes y sus colegas estudian el nuevo coronavirus dentro de una cabina de bioseguridad, que está ubicada en un área completamente aislada de la universidad.
"Nunca abrimos el virus al aire libre", señala.
“Que el virus salga de esa cabina es bastante improbable y en caso de que llegase a salir, nosotros tenemos un equipo de protección que incluye varias capas de ropa y un respirador que está conectado a un motor y a un filtro (…) Ese es el aire que nos llega”, explica el médico veterinario.
El sistema está diseñado para impedir que el virus penetre en el ambiente y que los científicos lleguen a aspirarlo.
Su protocolo los obliga a bañarse antes y después de entrar en la cabina y a cambiarse de ropa. Esas son sólo dos instrucciones de un minucioso proceso que debe cumplirse con un estricto orden.


Javier JaimesDerechos de autor de la imagenJAVIER JAIMES
Image captionUn complejo protocolo de seguridad deben seguir los miembros del laboratorio de la Universidad Cornell que están estudiando el coronavirus.

“Sólo una persona, un miembro de nuestro laboratorio, tiene el entrenamiento y la autorización para entrar a la unidad de bioseguridad solo, sin supervisión. Cuando nosotros necesitamos entrar a ese lugar, esa persona tiene que estar con nosotros”.
La mayor parte de sus estudios son in vitro: "trabajamos con proteínas, ácidos nucleicos, con elementos del virus, sin tocar el virus como tal, pero cuando necesitamos hacer experimentos con él tenemos que entrar a la unidad de bioseguridad nivel tres, que es donde se manejan virus con un potencial importante para afectar la salud humana".

“Prácticamente desde cero”

Uno de los retos que enfrenta la comunidad científica internacional es que, como lo indica Jaimes, está estudiando este coronavirus “prácticamente desde cero”.
"Se parece a otros virus pero todo lo que estamos haciendo es un descubrimiento, es nuevo, y eso hace que nuestros resultados sean sometidos a un escrutinio más complejo. Hay que ir más a fondo para comprobar cada cosa que encontramos", dice.


Mujeres caminan en una calle de ChinaDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionEl brote de coronavirus comenzó en China y se ha expandido por diversos países.

“La razón posible por la cual este virus nos agarró completamente fuera de base es porque estos virus son muy difíciles de predecir.
"Si miras el primer brote de coronavirus respiratorio importante, el SARS, en 2002, verás que duró aproximadamente un año y después desapareció. El virus dejó de circular porque se rompió la cadena de transmisión. En los humanos ya no estaba circulando pero posiblemente en reservorios silvestres seguía dando vueltas”.
Diez años después apareció el virus del MERS y ocho años después, surge este coronavirus.
"En general, (los coronavirus) pueden tener el mismo origen, venir de la misma fuente, pero en sus procesos evolutivos se empiezan a diferenciar y se adaptan de manera distinta a sus hospederos, tanto intermedios como finales".

¿Por qué se transmite tan rápidamente?

En ese proceso evolutivo los coronavirus pueden adquirir características particulares como: transmitirse fácilmente y "eso es imposible de predecir, como también lo es predecir cuándo aparecerá la nueva enfermedad. Es imposible tener una herramienta para prevenir todo tipo de infecciones por coronavirus".
"La pregunta de por qué se transmite tan rápidamente aún no tiene respuesta. Nuestra hipótesis de trabajo en el laboratorio es que en su proceso evolutivo este virus adquirió una característica muy específica en una de sus proteínas que hace que salga de la célula listo para infectar", señala el experto.


Javier Jaimes en el laboratorioDerechos de autor de la imagenJAVIER JAIMES
Image caption"La pregunta de por qué se transmite tan rápidamente aún no tiene respuesta", dice Javier Jaimes.

Cuando los coronavirus ingresan a las células normalmente necesitan pasar por una serie de procesos antes de que puedan abrir la puerta.
Cuando este virus, y a eso apuntan los estudios preliminares de Jaimes y su equipo, sale de una célula para entrar en otra "sale adelantado en el proceso, sale preactivado. Una vez en la nueva célula, ingresa más rápidamente y eso es lo que creemos que está detrás de la alta capacidad de contagio que tiene este virus. Pero es una hipótesis de trabajo”.

Irene Bosch, Venezuela



Irene BoschDerechos de autor de la imagenIRENE BOSCH
Image captionBosch considera que las herramientas de diagnóstico rápido son fundamentales para controlar epidemias.

La bióloga venezolana Irene Bosch, quien se especializa en epidemias, recuerda el impacto que le generó enterarse del nuevo coronavirus.
"La magnitud de esta pandemia nadie la conoce, ni siquiera los científicos (…) Es horrible porque la historia se repite y pareciera que no aprendiéramos", le dice a BBC Mundo desde Boston.
Y es que la experta en salud pública cree que la causa de "este tipo de desastres" es "el desmejoramiento de la sociedad global".
"¿De dónde vino esto? De que se han cortado los bosques, los murciélagos ya no podían vivir en donde solían hacerlo, se domesticó el murciélago hace unos 20 años o más y empezó a interactuar con el hombre y a penetrar en el ecosistema humano”, indica.


Un puente fronterizo en BrasilDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLos gobiernos de América Latina han tomado diferentes medidas para frenar la expansión del coronavirus en sus territorios.

“El humano es el animal más destructor porque ha causado este tipo de trastornos ecológicos”.

Una prueba de diagnóstico

Hace un año y medio, Bosch fundó junto al doctor Lee Gehrke, profesor de la Universidad de Harvard y del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), y un pequeño grupo de científicos una startup que se dedica a hacer exámenes rápidos para detectar enfermedades infecciosas.
E25Bio había sido seleccionada por The Engine, el centro del MIT que patrocina y apoya emprendimientos que desarrollan tecnologías de punta.
Tras conocer el nuevo virus, Bosch y su equipo comenzaron una carrera contrarreloj en su laboratorio para desarrollar una prueba rápida de diagnóstico.
"No se puede sacar una vacuna en 30 días, pero sí se puede hacer un test rápido en 30 días", es una de las premisas de la experta.


Personas trabajan en un laboratorioDerechos de autor de la imagenIRENE BOSCH
Image captionEl laboratorio y la "startup" que lidera Bosch están conformados por seis personas.

Bosch, quien tiene dos doctorados de la Universidad de Harvard (biología molecular y medicina tropical), cuenta con una amplia experiencia en la investigación del dengue, el zika y el chikungunya.
No sólo se ha adentrado en Latinoamérica para entender esos virus, sino que los ha estudiado en los laboratorios de Harvard y del MIT, entre otros centros de investigación de Estados Unidos.
Pero crear una prueba para este nuevo coronavirus, que recién apareció y recién está siendo investigado, ha representado un desafío.
"Lo que hicimos fue usar a su primohermano, el SARS 2003, y nos dimos cuenta de que había reactivos muy buenos que se podían enganchar con mucha precisión al nuevo (virus). Rápidamente hicimos un tamizaje complejo que nos permitió escoger dos anticuerpos que tienen que trabajar mano a mano para agarrar al virus".

“Test, test, test”

Bosch y su equipo buscaron en “el mercado de anticuerpos” los dos que funcionaban mejor para hacer una prueba.
Al tenerlos, crearon un dispositivo que, de acuerdo con la experta, es como un test de embarazo casero.
"El dispositivo se hace con un pedacito de papel que se llama nitrocelulosa" y se le colocan partículas de oro que al entrar en contacto con la secreción nasofaríngea de una persona "se pegan" a los anticuerpos y generan una reacción si detectan las proteínas del virus:
Si aparece una línea roja, es positivo. El resultado aparece en aproximadamente 15 minutos.


El dispositivo creado por el laboratorio que lidera Bosch se llama Point Of Care Covid-2.Derechos de autor de la imagenIRENE BOSCH
Image captionEl dispositivo creado por el laboratorio que lidera Bosch se llama Point Of Care Covid-2.

De acuerdo con la especialista en salud pública, la prueba será sometida al proceso de validación clínica en los próximos días.
"Cada hospital de Boston proveerá entre 20 y 50 pacientes para verificar cuán útil realmente es el test. Hasta ahora conocemos su límite de detección, que reconoce el virus, que su parte mecánica funciona, pero ahora tenemos que ver cómo funciona como dispositivo médico".
"Vamos a encontrar que los (individuos) negativos son negativos, pero también vamos a encontrar a unos que parecían negativos, gente que estaba caminando en la calle, trabajando, jugando, que van a dar positivo".
Y es que el brote de coronavirus llegó a nivel de pandemia en parte por el número de personas infectadas que no presentaron síntomas.
"El error que cometió tanto el sector privado como el de la salud pública fue enfocarse en la creación de un tratamiento y no en diagnosticar temprana y rápidamente", le dijo Bosch a la periodista Gretta Gil Anzola del portal de noticias El Estímulo.
De hecho, el 16 de marzo, el director de la Organización Mundial Salud, Tedros Adhanon Ghebreyesus, dijo: "Nuestro mensaje clave es: test, test, test", pues el distanciamiento social y el lavado de manos no son suficientes para extinguir la epidemia.
"No podemos combatir un incendio con los ojos vendados", indicó.

Marina Escalera-Zamudio, México



Marina Escalera-ZamudioDerechos de autor de la imagenMARINA ESCALERA-ZAMUDIO
Image captionEscalera-Zamudio tiene especial interés en investigar cómo las interacciones ecológicas entre los virus y sus anfitriones influyen en procesos evolutivos.

Marina Escalera-Zamudio, viróloga mexicana del departamento de zoología de la Universidad de Oxford, se enteró de la noticia sobre el nuevo coronavirus en su país a través de los medios de comunicación.
"Todo el tiempo estamos viendo eventos zoonóticos: cuando un virus de una población animal pasa a una población humana, y muchas veces no provocan un brote epidémico, pero en este caso dije: ‘vamos a ver qué pasa’.
"Como trabajamos mucho con estos casos, hay que esperar, pues generalmente son cadenas que en algún momento mueren. Pero al ver que aumentaban las personas infectadas, me empecé a preocupar".
La experta me habla desde su casa en Inglaterra. Ella, como miles de personas en este país, está trabajando desde su residencia para evitar que el coronavirus, identificado como SARS-COV-2, se siga propagando e infectando a más personas.
La bióloga, egresada de la Universidad Autónoma de México (UNAM), forma parte de un equipo de cooperación internacional que está en contacto con los sectores de salud e investigación de varios países de América Latina.
"Estamos trabajando juntos para entender cómo es la entrada y dispersión del coronavirus en Latinoamérica antes de que llegue al pico epidemiológico", explica.
“También estamos trabajando en la preparación de protocolos estandarizados para llevar a cabo la secuenciación genómica del virus en tiempo real, ya que tenemos experiencia en eso con trabajos de campo que hemos realizado en Brasil y en México".


Una pantalla dividida en seis en una teleconferenciaDerechos de autor de la imagenMARINA ESCALERA-ZAMUDIO
Image captionLa científica mexicana (arriba a la derecha) en teleconferencia con otros colegas tras la recomendación del gobierno británico de trabajar desde casa para evitar el contagio y la propagación del coronavirus.

Y es que junto a colegas del departamento de zoología de la Universidad de Oxford, la especialista ha usado el análisis genético para estudiar las dinámicas epidemiológicas y la evolución de virus que tienen impacto en la salud humana y animal.
Ha trabajado, por ejemplo, con arbovirus (virus transmitido por artrópodos como mosquitos) como el dengue, el chikungunya, el zika (en Brasil con el proyecto CADDE y en México con el proyecto REEED-SOCIAL) y la gripe aviar.

Armando el árbol genealógico del coronavirus

La secuenciación genómica es el proceso de determinar la secuencia completa del material genético de un organismo, ya sea un virus, una bacteria, un patógeno o un animal.
Como si se tratara del árbol genealógico de una familia, explica Escalera-Zamudio, al tener la secuencia completa de un virus, se pueden analizar los cambios que ha sufrido su material genético a lo largo del tiempo.
"Podemos construir un esquema en que vemos las relaciones de ascendencia y descendencia de un virus y así saber de dónde viene, dónde surgió el primero, cómo se fue esparciendo a través de diferentes espacios geográficos y poblaciones".
Y eso es posible gracias a que virus como el coronavirus acumula mutaciones de forma muy rápida. "Conocer los procesos de dispersión es importante porque podemos saber de dónde está llegando el virus".
En la Universidad de Oxford, los estudiantes Darlan da Silva Candido, de Brasil, y Bernardo Gutiérrez, de Ecuador, también participan en la investigación del coronavirus.


Línea

Poderosamente eficientes y exitosos

Desde muy pequeña Escalera-Zamudio sintió fascinación por la biología y fue una película de dibujos animados la que la llevó a enamorarse de la virología.


Un grupo de personasDerechos de autor de la imagenCADDE
Image captionEscalera-Zamudio ha trabajado con arbovirus como el dengue, el chikungunya y el zika en Brasil en el marco del proyecto CADDE, que lidera el doctor Nuno Faria, también de la Universidad de Oxford.

“En una escena de ‘La espada en la piedra’, el mago y la bruja están peleando y se están convirtiendo en diferentes animales y organismos para ver quién gana. Al final, el mago se convierte en un virus, infecta a la bruja y él gana.
"Para mí ese fue un momento clave, mi cerebro hizo clic y me dije: ‘¡Claro! los virus son los más exitosos, siempre ganan’.
"No importa si tenemos sociedades muy complejas, con la mejor tecnología, con casas y muchas cosas, siempre estamos a merced de la naturaleza y conforme a cómo vamos cambiando, los virus y los patógenos también van cambiando”, dice.
Y agrega: "Es una carrera que nunca acaba y eso me fascina".
Por su parte, Jaimes, quien estudió medicina veterinaria en la Universidad Nacional de Colombia, me explica que los virus son estructuras muy sencillas:
"Son ácido nucleico, material genético, cubierto de una proteína y, en algunos casos como es el del coronavirus, con una cobertura adicional que proviene de la célula. Es así de simple".
Pero, hay algo que los hace muy poderosos: "cuando ingresan a la célula tienen la capacidad de secuestrar todo ese mecanismo metabólico para que la célula se dedique a producir más de ellos.
"Ese es su mecanismo de replicación: al ser tan simple pero tan eficiente a la hora de replicarse, lo que hace es garantizar que puede pasar de un individuo a otro, esparcirse y, por lo tanto, poner en riesgo todos los sistemas de salud cuando hay un brote".
Es así como los virus consiguen adaptarse muy bien al organismo al que llegan y convencerlo de que sus células se dediquen exclusivamente a hacer copias de él.
“Sí, los virus son diminutos, miden unos pocos nanometros, pero se comportan como grandes organismos porque son masas humanas las que se infectan”, reflexiona Bosch.

Los retos

Son muchos los desafíos que científicos como Jaimes, Bosch y Escalera-Zamudio enfrentan.
El principal reto, me dice Jaimes, es no poder hacer más. "No poder movernos más rápido, hacer las cosas más rápido, me gustaría tener más manos. Quisiéramos tener resultados más rápido pero esto es algo que toma tiempo y somos un laboratorio relativamente pequeño".
La universidad Cornell está prácticamente cerrada, me cuenta. "Somos tres laboratorios en el campus universitario que estamos trabajando en esto".


Un mosquitoDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionTanto Bosch como Escalera-Zamudio tienen amplia experiencia estudiando virus en América Latina.

Su objetivo es que sus resultados permitan entender cómo funciona el virus, comprender su biología, cómo ingresa a las células, cómo hace para replicarse.
Después se irán abriendo otras ventanas como la posibilidad de intervenir para evitar que entre en el cuerpo con el desarrollo, por ejemplo, de medicamentos o vacunas.
Para la científica mexicana, uno de los grandes retos es cómo combatir este virus en medio de un mar de información que no siempre es la correcta.
"Hay una gran disponibilidad de información falsa en internet", indica con un tono de frustración. "He luchado mucho contra la información falsa".
"Hay que desmitificar lo que circula, como las teorías conspiratorias" y seguir las recomendaciones de los gobiernos y las autoridades de salud porque son fuentes confiables.
"Tenemos que mantener la calma, confiar en la ciencia, acordarnos de que la medicina se construye a partir de la ciencia y que estamos trabajando por el bien de la humanidad".

Lo bueno que está pasando

Tanto Jaimes y Escalera-Zamudio destacan uno de los aspectos positivos que esta crisis de salud está exponiendo: la colaboración entre miembros de la comunidad científica internacional.
Para la viróloga mexicana, es fascinante ver cómo hay grupos de investigadores que están colaborando "más allá de las aspiraciones de quien va a ser el primero o quién va a publicar su hallazgo primero".
Y es que es un momento histórico para la ciencia.
"¿Qué vamos a encontrar y cómo vamos a contribuir para controlar esta pandemia?", parece ser la pregunta que une a la mayoría de científicos.
"Me siento optimista porque hay gente muy preparada haciendo su trabajo y hay muchos esfuerzos en conjunto. Como todo brote epidémico esto tiene que llegar a su pico máximo y empezar a bajar", reflexiona Escalera-Zamudio.





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"Pero estoy preocupada porque esta no será la última vez que suceda y me preocupa lo que pasará si no hay un fondo global para tener una repuesta inmediata y adecuada a brotes epidémicos, me preocupa que haya desconfianza en la ciencia y que falte inversión para las investigaciones".
"Crisis así destacan la importancia de la ciencia como una necesidad básica y no como un lujo", añade.
Bosch, quien es egresada de la Universidad Central de Venezuela, siente que después de esta crisis algunas cosas tienen que cambiar:
"Ya nadie debería decir que no se invierta en diagnóstico (…) Ojalá cambie la mentalidad para estar preparados, hay que pensar más en anticuerpos, reactivos, técnicas moleculares".
Para el doctor colombiano, "participar en una emergencia internacional de ese tipo, llevar conocimiento a la gente y ayudarla a entender lo que está pasando", es un privilegio que le da más sentido que nunca a su carrera de científico.

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